jueves, 14 de julio de 2011

Tengo la mejor novia.


Suerte.
Es difícil explicar con palabras todo lo que se puede llegar a sentir por alguien, y más cuando nunca sentiste algo así, un amor tan profundo y tan grande que hace que cuando te miro piense en la suerte que tuve de cómo se dieron las cosas, pienso en que por cualquier boludes podría haberse arruinado ese pequeñísimo momento en el que todo empezó y me agarra como una cosita de adrenalina en la panza, no sé una sensación rara que me recuerda que sos tan importante para mí y que estás tan adentro mío que mi vida ya no sería igual sin vos, una sensación de que soy la persona más afortunada del mundo por haber tenido la suerte de haberte conocido, de que te hayas fijado en mí, de que las cosas hayan pasado así, de esta manera tan linda que hace que cada vez que me acuerdo de cómo fue, o mejor, cuando me lo contás vos, me sienta la persona más felíz del mundo, amo que me lo cuentes por eso. Todo es lindo cuando estamos juntos, es perfecto lo que tenemos, me paras el mundo, no existe otra cosa para mí que vos y todos mis sentimientos y mis insaciables ganas de abrazarte y besarte, sos mi remedio para todo, no necesito nada más que vos para estar bien, no necesito más que mirarte para saber que tengo suerte de poder estar enamorada del mejor chico del mundo y de poder amarlo sin límites y sin miedos, sos tan para mi, tan lo que necesito, lo que quiero, sos mi otra mitad sin dudas. Me encantás por lo que sos, pero también por lo que causas en mí porque en vos encontré  todo lo que necesitaba, porque me haces sentir que no soy yo, que soy como una versión mejorada de mí, me revolucionaste, me cambiaste la vida. Ya no sé qué haría sin vos, me haces tan bien, me acostumbre tanto a vos, a poder compartir todas las cosas buenas y malas con vos, a saber que siempre vas a estar para mí y a no sentir miedo a nada si estamos juntos. Si supieras lo que causas en mí, amo mirarte cuando sonreís, cuando me escuchas todos mis problemas con esa paciencia y atención e intentas ayudarme o hacerme sentir mejor, cuando me explicas o me contás algo, cuando hablás con esa sonrisita de picarón que me da ganas de comerte, amo que me cumplas todos los caprichos, que me digas lo que sentís, que confíes en mi, que me pongas esa cara de enojado que me encanta, que me hagas sentir que te importo, que me saques una sonrisa absolutamente siempre, por mas mal o enojada que esté, amo todo de vos y seguramente después de que hayas leído esto me voy a acordar mil cosas más que amo de vos y que siento por vos y que no te escribí y me va a dar bronquita, pero después me voy a acordar de que tengo mil oportunidades más para hacértelas saber y me pone felíz. Es tan especial lo que tenemos, esa empatía de la que hablamos siempre, esa cosa de no poder estar bien si no estás bien, de que cambies mi estado de ánimo de una manera extraordinaria, es hermoso, le das algo a mi vida, le das ese toque que necesitaba, ese coloresas ganas extras de vivir, eso que hace que a la mañana te cueste menos levantarte porque sabes que vas a ver a esa persona y vas a tener tu momentito de felicidad del día. Al principio no estaba segura de si íbamos a poder llegar a algo juntos, ahora no estoy segura de qué haría si no estuviera con vos, tengo la sensación de que aunque algún día llegáramos a separarnos nunca te vas a ir completamente de mí, y como todo verdadero amor, nos vamos a volver a encontrar. Confieso que me da un poco de miedo todo esto, entregarme así a alguien, pero también confieso que es lo más hermoso que me pasó en mi vida, por eso cuando pienso todo esto me sale decir una sola frase: qué suerte que tengo.

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